Madrid, 25 Mar (Notimex).- El presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, afirmó hoy estar listo para entregar el poder a fin de evitar un baño de sangre en el país, pero aseguró que sólo lo entregará a “manos seguras, no a conspiradores”.
Saleh apareció este viernes en una gran concentración de sus seguidores en la plaza Sabeen en Sana, mientras miles de manifestantes -que demandan su renuncia y reformas políticas- marcharon también en la capital yemenita, pero en otro punto de la ciudad.
En su discurso, el mandatario afirmó que estaba dispuesto a dejar el poder, aunque dijo que primero quiere garantizar que sea transferido a manos seguras, no a conspiradores, de acuerdo con reportes del diario local Yemen Post.
Criticó de nueva cuenta a aquellos que demandan su dimisión, señalando que forman una coalición de la red Al Qaeda, Houthis (grupo insurgente yemenita), traficantes de armas, y la alianza opositora Joint Meeting Parties.
“Las demandas de jóvenes que no tienen afiliaciones políticas son bienvenidas, pero pido a esos jóvenes fundar su propio partido para que los represente”, dijo Saleh, quien ha ofrecido iniciativas destinadas a resolver la crisis, pero que no han sido bien recibidas.
Puntualizó que ha estado realizando concesiones en el mejor interés de Yemen y que la oposición debía responder positivamente a sus ofertas, por lo que reiteró su llamado al diálogo como el mejor camino para tratar las demandas, no por la vía de las manifestaciones.
Tras lamentar que la oposición y los jóvenes opten por incitar al caos, afirmó que los comandantes del ejército que han anunciado su apoyo a la rebelión pacífica, serán perdonados y les urgió a regresar a sus puestos.
Procedentes de varias ciudades yemenitas, miles de partidarios de Saleh marcharon en Sana para pedir
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