A fines de diciembre, los dirigentes de la Administración de Alimentos y
Medicamentos (Food and Drug Administration - FDA) anunciaron planes para
revocar la aprobación de Avastin en el tratamiento del cáncer de mama en la
última etapa. Dicha medida provocó preocupación en buena parte de la
comunidad médica, porque representa un enorme paso hacia atrás en esta lucha
contra el cáncer.
Avastin actúa cortando el abastecimiento de sangre que los tumores
cancerosos necesitan para crecer. Diversos estudios clínicos demostraron que
en mujeres en la IV etapa del cáncer de mama, Avastin les otorgaba más
tiempo, semanas o meses en los cuales el cáncer no conseguía crecer ni
expandirse.
Por este motivo, se ganó un endoso clave de la Red Nacional de Centros
Oncológicos Integrales (National Comprehensive Cancer Network). Esta alianza
sin fines de lucro, que reúne casi dos docenas de los principales centros
mundiales de cáncer (inclusive el Stanford Comprehensive Cancer Center, el
Memorial Sloan-Kettering Cancer Center en Nueva York y el Sidney Kimmel
Comprehensive Cancer Center de Johns Hopkins) reseñó los estudios sobre
Avastin y afirmó las directivas para el uso de Avastin conjuntamente con el
agente de quimioterapia Taxol para tratar el cáncer metastático de mama.
Otros prominentes grupos especializados en cáncer, entre ellos “Susan G.
Komen for the Cure” y “Ovarian Cancer National Alliance” se declararon
también a favor de Avastin como opción en el tratamiento del cáncer de mama.
Entonces, ¿por qué revoca la FDA la aprobación de dicho medicamento para
esta aplicación? Los dirigentes de la agencia arguyen que el medicamento no
proporciona “suficiente” tiempo adicional en el término medio de las
pacientes con cáncer metastático como para que valga la pena.
En respuesta a la posibilidad del retiro del medicamento, decenas de
pacientes y sus familias lanzaron desgarradoras campañas personales,
encareciendo al FDA que reconozca que las semanas, meses y en algunos casos,
años adicionales que Avastin pueda proporcionar les “vale absolutamente la
pena” a ellos.
Estas pacientes saben que cada día que el cáncer no progresa significa más
oportunidades para hacer las cosas que tornan su vida especialmente valiosa:
celebrar un cumpleaños más, presenciar la graduación de sus hijos de la
escuela secundaria y de la universidad, completar proyectos de trabajo que
podrían revolucionar su campo de actividad o simplemente contemplar otra
espectacular puesta de sol, de la mano de sus seres queridos.